Posteado en 1, Medios y manipulación, Una perspectiva diferente con etiquetas piratería, león, hienas, Robbie Williams sobre Junio 24, 2009 por lacostranossa
El león caza un antílope y se sienta a devorarlo. Llegan las hienas y le piden: comparte, bróder. Yo lo cacé, dice el León, cacen ustedes el suyo. Pero las hienas están hambrientas y los antílopes corren como endemoniados. Vuelven con el León: danos algo, so cabrón, es un antílope grande, alcanza para todos. Nanais, dice el León, yo lo cacé y es mío, muevan el culo y pónganse a cazar o se quedan como Pánfilo, sin jama, y sigue dándole diente a su antílope. Las hienas dan vueltas alrededor del cazador y su presa y hacen chistes tipo Whoopi Goldberg a cuenta del Rey León, pero están furiosas. Al León no le gusta su risa, pero tampoco les tiene miedo. Por el contrario, toma un hueso ya roído y se los tira, arranca tiras de carne de los flancos del antílope y juega con ellas antes de engullirlas. Las hienas están hambrientas pero no pueden hacer nada frente al poderoso rey de la selva, sólo esperar. Discuten. Unas proponen salir a cazar hasta encontrar algo, hacer un mayor esfuerzo, pero otras dicen: la presa está aquí, sólo es cuestión de tiempo, no se lo puede comer todo. Dos hienas enamoradas deciden irse a cazar por su cuenta, si no hay antílopes habrá ratas, pero de hambre no nos morimos, dicen, nos gusta cazar y ser libres. Las otras hienas se ríen en su cara: ustedes lo que quieren es coger por la libre, y las dejan ir. Y siguen a la espera.
El León insiste: comeré hasta que me reviente, hijas de su puta madre, trabajen coño. Pero las hienas parecen tener tanta paciencia como el león fuerza. Así trabajamos, dicen entre risas, entre ellas. Y están cada ves más hambrientas y furiosas pero, hienas al fin, siguen riendo y esperando. El León ahora ha comido tanto que apenas puede moverse, así que las hienas empiezan a acercarse a lo que queda del antílope y al gran cazador adormilado. El león quiere echarse ya la siesta pero no puede así, rodeado de hienas. Ruge de vez en cuando y suelta algún zarpazo al aire para ahuyentarlas. Al final se duerme y las hienas arrastran los restos del antílope y se despachan, pero son muchas y el león, que no comparte, se comió tres cuartas partes. Y las hienas se han quedado hambrientas y furiosas, y el león está que no puede moverse.
Cannes (Francia). (Agencias).- Mientras la industria del disco se lleva las manos a la cabeza ante las pérdidas que supone la existencia de la piratería organizada, el cantante británico Robbie Williams afirmó en Cannes, antes de actuar en la gala de los Premios NRJ (antesala del MIDEM), que descargarse música a través de la Red le parece algo “genial” que él mismo practica. Además, aseguró que el problema del pirateo no le afecta en absoluto: “Mis discos se han vendido estupendamente, así que los copie quien quiera copiarlos”, declaró un intérprete que ha vendido 5 millones de copias de su último álbum y 28 millones de originales en toda su carrera.
Eso lo dijo Robbie Williams en 2003. En esa misma nota dice esto una representante de la industria: Si no se detiene la piratería “las compañías discográficas tendrán menos dinero para buscar nuevos artistas y promocionarlos, y los consumidores encontrarán una oferta empobrecida”. ¿Quien suena más realista, incluso más honesto? Otra pregunta: ¿Alguien ha escuchado del cierre de alguna de las grandes disqueras desde el 2003 hasta hoy? Y si así fuera ¿se dejaría de producir música? Al parecer ocurre lo contrario: cada vez se diversifica más la oferta musical.
Me dicen: ¿y a ti te gustaría que piratearan tus novelas? Bueno, esa es la pregunta más inocente que pudiera escuchar, pero me abre el espacio para dejar aquí la respuesta, sobre todo porque hay amigos entre quienes me cuestionan. No puedo decir que me gustaría, pero de lo que sí estoy seguro es de esto: que te pirateen no es más que la declaración final del éxito de una obra. Yo mismo me encargaría de armar el gran escándalo contra los piratas para promocionarme y asegurarme de que más gente se enterara de que mi novela existe. Es tan simple como esto: nadie va a piratear la novela de un perfecto desconocido (me pueden plagiar, que es otra cosa) que no ha escrito nada de reveladores manuscritos medievales ni da consejos de autosuperación, ni recetas de cocina erótica. La piratería llega tras un éxito tal de ventas (ya sea real o asumido), que alienta a otros a sacarle jugo todavía a cual sea el producto. Si el libro no tiene éxito comercial, menos lo va a tener el pirata y él lo sabe. En el muy remoto caso de que eso llegara a ocurrir estaría bien poder decir lo mismo que Robbie Williams y no hacer como el león.
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Gay (aquellos vientos, estas tempestades)
Posteado en 1, Medios y manipulación, Una perspectiva diferente con etiquetas piratería, león, hienas, Robbie Williams sobre Junio 24, 2009 por lacostranossa
Que era gay, decía la nota (supongo que escribió homosexual) y le pedía perdón a sus padres. Y que lo único que quería, su último deseo, era que la orquesta Renovación tocara una canción en su velorio, una pieza de Los Mustangs que le gustaba mucho y que ahora no recuerdo. Un muchacho de diecipico, quizá veintitantos.
Mi madre, y muchos otros, lo recuerdan como el entierro más grande que hubo en mi pueblo. Todos fueron. Yo vi pasar el cortejo y la orquesta tocando sobre un camión de la empresa agrícola estatal acondicionado para el gran evento. Iba camino a casa de la secundaria y lo vi pasar. Yo era un adolescente y el suicida y sus motivos y todo el asunto quedaron atrás tan pronto como se apagaron los ecos de la orquesta.
Que su padre le daba tremendas golpizas, decían, le veía la tendencia. Pero en mi pueblo eso lo hacían casi todos los padres con mayor o menor frecuencia, violencia, hubiera plumilla o no en el pichón, que aguantar golpe sin chistar era de machos. (Mi madre, que no mi padre, tuvo una brillante ejecutoria en ese sentido, a tal punto que, ya de joven y bien curtido, un día tuve que decirle que si volvía a levantarme la mano le devolvía el tortazo, entonces lloró y me botó de la casa).
Y no había otros motivos para el suicidio, sólo que el muchacho era gay y lo reconocía, una vergüenza para sus padres y que les pedía perdón. Y que en el velorio le tocaran su canción. Es lo más cercano a un gay parade que he estado: la orquesta Renovación tocando una canción de Los Mustangs en un camión de redilas, y un pueblo en fúnebre carnaval tras ellos. Dicen que junto al féretro iban los dos gays oficiales del pueblo, casos perdidos, junto al padre. Y que otros tantos vinieron incluso de otros pueblos y hasta de La Habana e iban confundidos entre los muchos dolientes y dolidos.
Ahora viene este amigo de Huatulco, dicharachero y elocuente y estamos en el desayuno típico de domingo con periódicos y hay una noticia en el suyo sobre los matrimonios gays y él suelta su risotada fácil y se pregunta en voz alta: ¿Por qué estos se afanan tanto en las taras del establishment? Y V. y yo, con diez años de amaciato, nos reímos también y yo le muestro la portada de El País y le pregunto: ¿Tú crees que esta es una noticia para encabezar la edición internacional de un periódico? ¿no están exagerando? ¿la cosas es para tanto? ¿el bandazo? Y leo: ORGULLO MULTICOLOR. Cientos de miles de personas abarrotaron el centro de Madrid el día del Orgullo Gay. Treinta y una carrozas participaron en la marcha. Fiesta y reivindicación. Bajo el lema Escuelas sin armarios pidieron la normalización de la homosexualidad en los colegios. La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, lamentó que el 50% de los adolescentes homosexuales sufran violencia en los centros.
En la foto, a todo color, hay cinco maricones floridos divirtiéndose de lo lindo en su carroza. Es entonces, todavía con el periódico en alto, que llega desde el ático de la memoria la otra procesión.Veo pasar de nuevo aquella otra carroza y toda aquella gente silenciosa y avergonzada y vergonzante en el funeral más grande que se haya visto en mi pueblo tabacalero, de puros machos, hace aún menos de medio siglo.
Posteado en 1, Medios y manipulación, Una perspectiva diferente con etiquetas piratería, león, hienas, Robbie Williams sobre Junio 24, 2009 por lacostranossa
Que era gay, decía la nota (supongo que escribió homosexual) y le pedía perdón a sus padres. Y que lo único que quería, su último deseo, era que la orquesta Renovación tocara una canción en su velorio, una pieza de Los Mustangs que le gustaba mucho y que ahora no recuerdo. Un muchacho de diecipico, quizá veintitantos.
Mi madre, y muchos otros, lo recuerdan como el entierro más grande que hubo en mi pueblo. Todos fueron. Yo vi pasar el cortejo y la orquesta tocando sobre un camión de la empresa agrícola estatal acondicionado para el gran evento. Iba camino a casa de la secundaria y lo vi pasar. Yo era un adolescente y el suicida y sus motivos y todo el asunto quedaron atrás tan pronto como se apagaron los ecos de la orquesta.
Que su padre le daba tremendas golpizas, decían, le veía la tendencia. Pero en mi pueblo eso lo hacían casi todos los padres con mayor o menor frecuencia, violencia, hubiera plumilla o no en el pichón, que aguantar golpe sin chistar era de machos. (Mi madre, que no mi padre, tuvo una brillante ejecutoria en ese sentido, a tal punto que, ya de joven y bien curtido, un día tuve que decirle que si volvía a levantarme la mano le devolvía el tortazo, entonces lloró y me botó de la casa).
Y no había otros motivos para el suicidio, sólo que el muchacho era gay y lo reconocía, una vergüenza para sus padres y que les pedía perdón. Y que en el velorio le tocaran su canción. Es lo más cercano a un gay parade que he estado: la orquesta Renovación tocando una canción de Los Mustangs en un camión de redilas, y un pueblo en fúnebre carnaval tras ellos. Dicen que junto al féretro iban los dos gays oficiales del pueblo, casos perdidos, junto al padre. Y que otros tantos vinieron incluso de otros pueblos y hasta de La Habana e iban confundidos entre los muchos dolientes y dolidos.
Ahora viene este amigo de Huatulco, dicharachero y elocuente y estamos en el desayuno típico de domingo con periódicos y hay una noticia en el suyo sobre los matrimonios gays y él suelta su risotada fácil y se pregunta en voz alta: ¿Por qué estos se afanan tanto en las taras del establishment? Y V. y yo, con diez años de amaciato, nos reímos también y yo le muestro la portada de El País y le pregunto: ¿Tú crees que esta es una noticia para encabezar la edición internacional de un periódico? ¿no están exagerando? ¿la cosas es para tanto? ¿el bandazo? Y leo: ORGULLO MULTICOLOR. Cientos de miles de personas abarrotaron el centro de Madrid el día del Orgullo Gay. Treinta y una carrozas participaron en la marcha. Fiesta y reivindicación. Bajo el lema Escuelas sin armarios pidieron la normalización de la homosexualidad en los colegios. La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, lamentó que el 50% de los adolescentes homosexuales sufran violencia en los centros.
En la foto, a todo color, hay cinco maricones floridos divirtiéndose de lo lindo en su carroza. Es entonces, todavía con el periódico en alto, que llega desde el ático de la memoria la otra procesión.Veo pasar de nuevo aquella otra carroza y toda aquella gente silenciosa y avergonzada y vergonzante en el funeral más grande que se haya visto en mi pueblo tabacalero, de puros machos, hace aún menos de medio siglo.
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